Aún más misterioso
que el proceder de mis versos
es el secreto de tus ojos.
Me enseñaron tal belleza
que no pude apreciar,
en otro mirar.
Bailan destellos de luz,
estrellas fugaces,
cometas insaciables.
Diminutos brillos,
que encierran todo
cuanto ignoro.
En tu voz habita
una melodía nueva
si pudiera oírla,
¡cuán dichosa fuera...!
Me contagiarías así tu alegría.
Y tu encanto en una sonrisa.
Me dejarías asombrada,
tanto que hechizada
volvería a buscar la forma
de convencerle a tus labios
para que se deslice en ellos
tan tierno gesto.
Aún más misterioso
que el proceder de mis versos
es el secreto de tus ojos.
Me enseñaron tal belleza
que no pude apreciar,
en otro mirar.
Bailan destellos de luz,
estrellas fugaces,
cometas insaciables.
Diminutos brillos,
que encierran todo
cuanto ignoro.
En tu voz habita
una melodía nueva
si pudiera oírla,
¡cuán dichosa fuera...!
Me contagiarías así tu alegría.
Y tu encanto en una sonrisa.
Me dejarías asombrada,
tanto que hechizada
volvería a buscar la forma
de convencerle a tus labios
para que se deslice en ellos
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